rio-santa-cruzAplicación del concepto de Licencia Social para operar*

Este artículo es una breve síntesis de un trabajo desarrollado por nuestro equipo de RSE, como análisis de la problemática que presenta la Licencia Social en el caso de las proyectadas represas Néstor Kirchner (NK) y Gobernador Jorge Cepernic (GJC). Para mayor información, dirigirse a consultores@solidagro.org.ar 
Las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa (rebautizadas como Néstor Kirchner y Gobernador Cepernic), integran un mega proyecto diseñado en la época del gobierno militar (1978) y re-analizado en el año 2006 dentro de un estudio nacional que comprendió todos los proyectos hidroeléctricos en carpeta.
La obra fue adjudicada en agosto de 2013, luego de 2 licitaciones previas fallidas con fechas 2009 y 2011, al consorcio conformado por Electroingeniería S.A., China Gezhouba Group Company Limited e Hidrocuyo S.A. -cuya oferta preveía realizar las represas en el plazo de cinco años y medio- y que se llamó Represas Patagonia S.A.

La verdadera empresa 

Entendemos que la verdadera empresa que está implicada en este proyecto tiene como mínimo 6 partes interesadas:
  • Las 3 empresas que forman el consorcio transitorio de empresas. De las 3, pareciera liderar el proceso Electro Ingeniería S.A., ya que es quien responde a las críticas con documentos oficiales. Estas empresas son ejecutoras de un proyecto ajeno a sí mismas.
  • El partido kirchnerista, por una serie de motivos, se manifiesta como propietario e ideólogo del complejo hidroeléctrico. En este sentido, siempre evitó la mención del proyecto como uno de los mega proyectos del gobierno militar (este dato no figura en ningún documento manejado desde el 2007).
  • El gobierno argentino en ejercicio es el firmante de los acuerdos internacionales y de los compromisos financieros y es el responsable final de la gestión del proyecto.
  • El pueblo argentino en su conjunto tiene asumido un compromiso económico a 15 años como mínimo, circunstancia que comprende 4 mandatos presidenciales completos. Hasta ese momento las represas no generarán dinero y todos los gastos deberán ser pagados mediante el cobro de las tarifas o de impuestos nacionales.
Sin embargo, aparentemente, el imaginario colectivo adjudica el 100% de la responsabilidad al ejecutivo nacional en ejercicio. Específicamente lo hará al ejecutivo por las particularidades históricas de juegos de poder y mensajes enviados.’

Dilema del doble lazo

  • ¿Qué pasa si no se construyen las represas?
Si no se construyeran las represas, es prácticamente imposible que se pueda paliar el déficit energético tanto a nivel industrial como domiciliario. Existe poca posibilidad de maniobra en ese ámbito, por el alto nivel de hartazgo alcanzado por la población durante los últimos 4 años, volcado en manifestaciones públicas de diferente magnitud en las principales ciudades. Es algo que los intereses del gobierno en ejercicio no pueden correr el riesgo de afrontar.
  • ¿Qué pasa si se construyen las represas?
Si se construyen las represas, se dejan de lado las evidentes desprolijidades del proceso de adjudicación, los instrumentos legales, los reclamos del frente de las 10 ONGs más conocidas del ámbito ambiental, las propias declaraciones durante las promesas de campaña además de las obvias recomendaciones del mismo estudio que condujo el EsIA y los pedidos de información y transparencia de la ciudadanía durante la audiencia pública. El gobierno no puede arriesgarse a tomar una decisión sobre la cual no está de acuerdo y para la que cuenta con la oposición generalizada de la opinión pública.
  • Dilema de doble lazo
La expresión –acuñada por Gregory Batenson– define el dilema de doble lazo aquella circunstancia en la que elijas lo que elijas, siempre pierdes. El esquema del doble lazo es el siguiente: “Si haces X no te ira bien, pero si no haces X, tampoco te irá bien”.

Matriz de grupos de interés 

En la distribución de los grupos de interés con los que se relaciona la empresa –que en este caso sería el Estado Nacional, como se presentó en el punto V- se distribuyen de un modo bastante disperso, en una gráfica con las variables de aceptación social e impacto social.
matriz-stakeholders
De acuerdo con la distribución elegida, queremos señalar que los grupos que prestarían su apoyo incondicional al proyecto, son aquellos que en este momento –y de acuerdo con lo presentado sobre la licencia social y los grupos de opinión- no están teniendo el mayor impacto en la opinión pública nacional.
El grupo de ONGs que encabezan FARN y Green Peace, están alejados de la zona de impacto directo del proyecto, pero su actuar a nivel nacional tiene una repercusión mucho mayor que la de la Asociación de Abogados de Santa Cruz, que presentó el recurso de amparo tiempo atrás.

FODA y FODA estratégico

Si se realiza una matriz FODA clásica, de la interpretación que se extrae se concluye que –tal cual se plantean hoy las represas- probablemente el número de las Debilidades y las Amenazas, no pueda ser correctamente neutralizado por las Fortalezas y las Oportunidades. 
foda-estrategicoConsideramos que el FODA clásico no es herramienta suficiente para manejar los conflictos sociales surgidos durante la génesis, desarrollo y decisiones recientes relacionadas con el complejo. Proponemos la aplicación de una combinación diferente de la matriz FODA, como una posible solución al dilema de doble lazo, entendiendo que “de los laberintos se sale por arriba”:
Si se hace un FODA estratégico, advertimos que la falta de licencia social para operar podría eventualmente neutralizarse, cuando en el proceso se admite que existe gran fuerza en la comunidad ciudadana local, en el reclamo social y en la necesidad de una construcción participativa de consensos en este tipo de proyectos.

Conclusión

Un proyecto de afectación nacional como el analizado, es un concepto que tiene una construcción dependiente de muchos actores y no simplemente de un grupo local y se debiera considerar como tal en los procesos de construcción del consenso.
Una vez que la obra en cuestión se percibe a través del prisma de la desconfianza, es extremadamente difícil revertir el proceso para que esa Licencia Social se construya.
La ausencia de Licencia Social en el caso de mega proyectos afecta la capacidad de maniobra de los gobiernos a diferentes niveles. A partir de esta realidad, vemos que los esfuerzos estatales por darle legitimidad social acudiendo a mecanismos poco claros, se vuelve un boomerang que acentúa el imaginario colectivo, que asocia mega proyecto con corrupción.
Los grupos de interés manejan sus intereses y reclamos con independencia entre sí, volviéndolos a veces contradictorios y acortando aún más los ámbitos de maniobra y negociación.
Es absolutamente necesario para la viabilidad social del proyecto, la inclusión -dentro de las variables que analizadas- de los meta mensajes que se reciben de los grupos de interés. En este caso concreto, consideramos que las fallas mayores no son las técnicas, ni los posibles impactos ambientales, sino la sensación de atropello, la falta de transparencia y la percepción generalizada de que las negociaciones se cerraron por intereses diferentes a los de la población.
Como contribución positiva, vemos que el resultado de la comparación de las matrices FODA y el FODA estratégico muestra que, en virtud del aprovechamiento de oportunidades y, especialmente, de las fortalezas, se podría hacer posible una eventual Licencia Social para Operar.

 

  • Este trabajo fue realizado por Yanina Olvirri, Macarena Berraondo, Melisa Wilkinson y Cecilia Theulé
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